Home Viajar Un pequeño pueblo sin calles, rodeado de agua y jardines, que parece sacado de un cuento de hadas
Un pequeño pueblo sin calles, rodeado de agua y jardines, que parece sacado de un cuento de hadas

Un pequeño pueblo sin calles, rodeado de agua y jardines, que parece sacado de un cuento de hadas

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Europa tiene rincones fascinantes. Vivir en un cuento de hadas puede ser posible en algunos sitios.

La ciudad de Giethoorn, conocida como la “Venecia de Holanda”, es un lugar mágico fundado en el año 1230.

Muchas personas sueñan con vivir allí por sus zonas increíbles y su aire puro. Pero no es tan fácil como parece y también tiene sus inconvenientes.

La ciudad no tiene ni una sola carretera, lo cual significa que no existe transporte moderno para desplazarse por allí dentro.

Por Giethoorn no verás coches, motos, taxis, patinetes eléctricos, autobuses, trenes, tranvías…

Quienes tengan que desplazarse a otras ciudades, tienen que dejar aparcado su coche fuera de la ciudad e ir hasta allí andando o en barca a recogerlo. Los coches de los habitantes se guardan en una zona especial construida para ello, fuera del pueblo.

Del mismo modo ocurre con los turistas: el transporte urbano los deja fuera y no pueden circular dentro con sus vehículos porque, sencillamente, no hay carreteras.

La única forma de desplazarse, una vez que entras en Giethoorn, es andando, en barco (sin motor), en bicicleta, patines o patinetes no eléctricos.

Giethoorn está rodeado y lleno de canales (pequeños ríos con caudal durante todo el año).

Tiene 170 puentes y viven sólo 2620 personas (según el censo de noviembre de 2019).

Recibe muchas propuestas de personas que desean vivir allí (más de 200.000 al año) pero la construcción de nuevas viviendas está prohibida, las casas pasan de padres a hijos y, en caso de quedar alguna vacía, la comunidad somete a un amplio estudio a sus candidatos.

Del mismo modo, el turismo está muy restringido y controlado y apenas existen hoteles.

Los barcos que recorren la ciudad son conocidos como “barcos susurrantes” (“whisper boats”) debidos al escaso ruido que producen (recordemos que no tienen motor).

Todo esto hace que Giethoorn no sólo sea un lugar hermoso y limpio, sino también muy tranquilo y controlado.

En la página web oficial presumen que el ruido más alto que puedes oír allí es el graznido de los patos o los cánticos de pájaros exóticos que viven libres en plena naturaleza.

Este increíble pueblo está situado en el este de Holanda, en la provincia de Overijssel.

La mejor forma de llegar allí es en transporte público o en coche (éste último tendrás que dejarlo fuera) y entrar en barco por uno de sus canales.

Una vez dentro, solo podrás pasear andando, en barco por sus canales o alquilando una bicicleta y respetando siempre las normas de la comunidad.

Existe una variedad de cafeterías y restaurantes para turistas que puedes visitar estando allí y un museo del pueblo. Pero la mayoría de personas van buscando el aislamiento y la tranquilidad de sus jardines y pequeñas calles.

Eso sí, asegúrate de reservar con bastante tiempo porque su afluencia es limitada y tiene grandes listas de espera.

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